Agrandar texto
Achicar texto
Motorcycle Expeditions, emilio scotto tours, emilio scotto motorcycle tours, emilio scotto world tours, tours en moto, tours en motocicleta, tours por el mundo, tours de aventura, tours culturales, motorcycle tours, tour en moto europa, tour en moto turquia, tour en moto ruta 66, tour en moto europa, tour en moto india, tour en moto españa, tour en moto tailandia, viajes en moto, viajes organizados moto, viajes vuelta al mundo, expediciones en moto, recorrer el mundo en moto
Noticias

Libro: De la Tierra a la Luna ida y vuelta En Motocicleta
24/04/21

Querido Emilio:

Pensaba hacer una nota con mi opinión sobre tu último libro De la Tierra a la Luna ida y vuelta En Motocicleta, pero me dí cuenta que no podía ser solo eso. Mejor te escribo una carta en la que recordaré algunas de nuestras experiencias juntos.

DE LA TIERRA A LA LUNA EN MOTOCICLETA

 



Querido Emilio:

Pensaba hacer una nota con mi opinión sobre tu último libro De la Tierra a la Luna ida y vuelta En Motocicleta, pero me dí cuenta que no podía ser solo eso. Mejor te escribo una carta en la que recordaré algunas de nuestras experiencias juntos.

 



Nos conocimos personalmente en la redacción de la revista Motociclismo en el año 1987. Hablamos, naturalmente, de viajes en moto. Habías acabado de recorrer toda América y ahora te enfrentabas a África. Charlamos un buen rato y mi opinión, antes igual que ahora, es que África es más dura y compleja aún que América. Te dije que sería difícil, muy duro, pero tenías la determinación de los exploradores irreductibles y como comentamos en muchas ocasiones en la redacción, no podías haber escogido peor moto para esta aventura africana. La más pesada y voluminosa, lo peor con diferencia para rutas en el desierto sobre arena o en las junglas sobre barros. Una moto ideal para recorrer los Estados Unidos de Norteamérica y Europa Occidental, pero no para el resto.

Cuando nos dijimos hasta la próxima, no sabíamos ni cómo ni cuándo sería, ni tan siquiera sabíamos si realmente sucedería. Tú te ibas a África y cuando acabaras hacia Asia, yo iba un tiempo a América, luego ya veríamos. “Ya nos veremos amigo, nuestros caminos se cruzarán de nuevo”.




Emilio Scotto y Gustavo Cuervo en Kasghar (Xinjiang, China), 2012.
 

Quedamos expectantes y poco a poco fueron llegando tus papeles, sí cartas manuscritas que Mike, Juan y sobre todo el Cheli, nuestro recordado director, se encargaban de poner en limpio y pasar los textos a máquina de escribir para que pudieran ser maquetados. Esperábamos ansiosos ese sobre con un puñado de hojas y unas cuantas diapositivas.

Lo que ninguno de los dos imaginábamos es que nuestro siguiente encuentro seria en Nueva Delhi (India) en Diciembre de 1990 mientras caminábamos por la calle y sin haber tenido ningún contacto desde hacía años. Casualidades de la vida, encontrarse en el mismo lugar a la misma hora en una ciudad de mas de 10 millones de habitantes y en un planeta que entonces sumaba mas de 5.000 millones.




Emilio Scotto y Gustavo Cuervo. Desierto de Taklamakán (China), 2012.
 

Estabas triste, demasiados años ya sin Mónica. Habías decidido casarte con la mujer de tu vida, esa chica que dejaste en Buenos Aires con la promesa de regresar y que te ayudaba en la distancia en todas tus locuras, y lo hicisteis a los pocos días de nuestro casual encuentro.

Continuaste viaje. Asia, Oceanía unos cuantos años más, hasta que, con la inmensa mayoría de los países del mundo recorridos decidiste poner punto final a la Vuelta al Mundo. Una circunvalación que fueron dos, una en un sentido y la otra en el contrario hasta sumar mas de 700.000 km en 10 años. Tus artículos en la revista Motociclismo se esperaban con ansiedad y sumaron muchos centenares de páginas devoradas con fascinanción  por los lectores.



Emilio Scotto y Gustavo Cuervo. Tordesillas Valladolid.


Finalizado el periplo, durante algunos meses mientras estuvisteis por Madrid nos vimos y hablamos de muchas, muchas cosas. Conseguido tu primer objetivo, que ya no era ir a la luna como soñabas de niño, sino conocer todo el mundo, tu mente aún volaba más lejos, más allá de la luna incluso. En tu mente estaban los proyectos de hacer una película, un libro y un gran evento de Vuelta al mundo denominado Caravana. Y claro, os fuisteis a vivir a California, cerca de Hollywood, donde los sueños más inverosímiles pueden hacerse película. Después cambiasteis vuestra residencia por la otra costa, Florida y siguieron pasando los años. Manteníamos contacto con frecuencia, ya teníamos Internet y todo era mucho más fácil, pero los proyectos, como suele suceder en muchos casos, no fueron fáciles de poner en marcha. Emilio, creo que para nosotros es mas fácil negociar con un nativo en el confín del mundo, aún sin conocer una palabra de nuestros idiomas respectivos, que en los despachos llenos de tiburones mercantiles.



Gustavo Cuervo, Emilio Quesada y Emilio Scotto en Buenos Aires, Argentina, 2013.


Regresaste a tu país, a tu querido Buenos Aires y creo que poco a poco creció en ti el interés por mostrar el mundo a los demás, pero no solo en papel, en conferencias o entonces ya por Internet, si no en directo. Corría el año 2011 y tras muchos trabajos conseguiste hacer un buen grupo de argentinos para viajar por China y allí nos fuimos a completar la ruta de la Seda desde Kasghar en el extremo occidental de China hasta Xining capital de la provincia de Qinghai. Gracias a Ricard Tomás y China Tierra de Aventura con la que estuve en China varios años, arrancamos y completamos un viaje inolvidable. El primer grupo de argentinos que recorría China en moto fue en el año 2012. Pocos meses después repetimos viaje con un grupo por Marruecos.



Emilio Scotto y Gustavo Cuervo Chefchoauen (Marruecos).
 

Ya habíamos rodado juntos por Europa, Asia y África. América llegaría cuando nos vimos en Buenos Aires en 2013 junto con otro gran viajero Emilio Quesada con el que rodé varios días por Argentina y gestamos la ruta América Tour BMW.

Entre tanto también intentamos poner en marcha un enorme proyecto conjunto de libro, sobre todo el mundo en moto y realizamos el seguimiento del Dakar (2012) como enviado especial con comentarios diarios en la web. Lo pasamos bien, el tiempo seguía corriendo y nos volvimos a encontrar en España. Primero en Navacerrada (Madrid 2007 ) donde nos diste una emotiva charla en el Encuentro de Grandes Viajeros y después en Alba de Tormes ( 2017, Salamanca) con su fundador Jaime Núñez.

Multiplicaste los viajes con grupos, con tu estilo propio y todo estaba ya bien enfocado y en marcha hasta que vino la pandemia. El parón total a cualquier viaje por el mundo. Como a todas las almas inquietas fue como una alarma, el momento perfecto para ponerse a fondo y rematar el libro De la Tierra a la Luna ida y vuelta En Motocicleta que ahora tenemos en las manos.





 

EL LIBRO: De la Tierra a la Luna, ida y vuelta En Motocicleta.

Necesitaste varios años para encontrar la fórmula de dejar por escrito en libros tus múltiples aventuras. Seguro que fue un trabajo muy, muy largo y laborioso, pero ya está; por fin podremos tener en varios volúmenes la narración de tus experiencias y además, con el poso que da para detallarlas el paso del tiempo. Los valores no cambian, pero si se aprecian otras circunstancias. Aunque supongo que tendrías una buena colección de notas manuscritas, para el libro tuviste que empezar de 0, ya que entonces no había computadoras que te pudieran guardar los textos. Así que este libro es completamente nuevo.

Un relato apasionado, realista, vital, soñador. Un libro que te lleva a viajar por los confines del mundo de tu mano que te implicas en cada rincón, con cada persona, pero sin interferir en sus costumbres o modos de vida. Sin valorar sus estilos, tradiciones, ideales, éxitos o miserias.  El mundo es así, y como tal lo aceptas y admiras, aunque te preguntes en muchas ocasiones los motivos.

A lo largo de sus páginas los lectores rodarán, sufrirán y gozarán contigo de muchas de las regiones más remotas del planeta, de tus más íntimos sentimientos y emociones, tus alegrías y penas.

No es fácil dejar de leer en ningún momento, pues sin necesidad de ritmos trepidantes ni golpes de efecto te sientes sentado en la Princesa Negra ayudando a Emilio a salir del barrizal y avanzar unos metros. Un auténtico libro de viajes, con paisajes, personajes y situaciones que solo pueden suceder cuando se viaja sin reloj, con el alma abierta y ansias de conocer. Para cualquier amante de las aventuras y el mundo de las motocicletas, un libro de referencia en la literatura de viajes.

Siento que el destino volverá a unirnos en algunas aventuras más por nuestro planeta. ¿o no? Quizás planifiquemos un viaje hasta la luna en moto.

Gustavo Cuervo







FUENTE: https://www.gustavocuervo.es/de-la-tierra-a-la-luna-en-motocicleta



 




NOTICIAS
Whatsapp