

Recorremos:
Por estrechos caminos rurales, entre bosques de bambú y casas privadas con jardines inundados de agua que cosechan arroz, hoy iremos acercándonos a Hiroshima.
Nuestro hotel estará muy cerca del sitio donde, desde la fortaleza volante, "Enola Gay", los americanos soltaron a "Litle Boy" (pequeño muchacho), la bomba que iluminó la ciudad como si el sol se hubiese estrellado contra la Tierra. Una onda de 7,700 grados centígrados de calor (el infierno) recorrió las calles de la ciudad a la velocidad del sonido, evaporando hombres, mujeres y niños. Las manchas negras de los cuerpos están sobre el pavimento.
Día libre para recorrer y visitar la ciudad y la «Zona 0» donde cayó directa la bomba atómica. El hoy llamado «Memorial de la Paz», de la bomba atómica es impresionante. Se puede presenciar una filmación sobre una mesa de vidrio de la bomba cayendo y explotando a la altura de nuestros ojos, como si estuviésemos ahí mismo es ese momento. ¡Tremendo! Nuestro Hotel está muy cerca del sitio 0.
Recorremos la costa del Mar de Japón, escondida entre dunas de arena y montañas cubiertas de niebla, se encuentra Tottori, una ciudad que parece sacada de un cuento. Aunque es una de las capitales de prefectura menos pobladas del país, su encanto natural y cultural la convierte en un destino inolvidable.
Las famosas dunas de Tottori, únicas en Japón, ofrecen paisajes desérticos y aventuras como paseos en camello o sandboarding. Muy cerca, el Museo de la Arena sorprende con esculturas gigantes talladas en arena por artistas de todo el mundo.
Entre ruinas de castillos samuráis, baños termales y festivales coloridos como el Shan-shan, Tottori combina historia, arte y naturaleza en perfecta armonía. Es un lugar donde el tiempo se detiene y cada rincón invita a explorar con calma y asombro
Llegamos a Maizuru es una ciudad que combina historia, naturaleza y cultura en un solo lugar. Su puerto, antaño base naval estratégica, hoy invita a descubrir su encanto tranquilo y auténtico.
Uno de sus principales atractivos es el Parque Gorogatake, donde la cima de la montaña ofrece vistas panorámicas de la bahía y la ciudad. Desde la Torre Goro Sky, se puede admirar un paisaje espectacular, especialmente al amanecer, cuando las nubes se posan sobre el mar. El parque también alberga el Goro Sky Café, ideal para disfrutar de una comida con vistas.
En el puerto, los coloridos almacenes de ladrillo rojo cuentan historias de un pasado industrial que se fusiona con el presente. El Museo de Ladrillos Rojos, ubicado en uno de estos almacenes, exhibe una colección única de ladrillos de todo el mundo.
Fukui es una prefectura tranquila y auténtica, rodeada de montañas y con vistas al mar de Japón. Su historia samurái se siente en cada rincón, especialmente en el impresionante Templo Eiheiji, un lugar perfecto para desconectar. En cuanto a la comida, el cangrejo Echizen es una delicia local que no te puedes perder, y sus fideos soba son todo un clásico. Con paisajes ideales para senderismo y estaciones de esquí para el invierno, Fukui tiene todo lo que necesitas para escapar del bullicio y disfrutar de lo mejor de la naturaleza japonesa.
Takayama es un rincón encantador en las montañas de Gifu, donde todo parece ir a otro ritmo. Sus calles de madera antigua, llenas de tienditas, sake artesanal y casas que parecen detenidas en el tiempo, te invitan a caminar sin rumbo. Por la mañana, los mercados junto al río huelen a fruta fresca y miso, y por la noche, la ciudad se vuelve mágica bajo las luces tenues de los faroles. Takayama no necesita gritar para enamorar: su calma, su aire limpio y su alma tradicional hacen que uno quiera quedarse un poco más.
En nuestra ruta hacia Kusatsu cruzaremos los Alpes japoneses del norte y visitaremos la Granja Daio Wasabi. Esta finca es famosa por sus extensos campos de wasabi (los más grandes de todo el país), ofreciéndote la oportunidad de explorar la cultura y el cultivo de esta planta emblemática de la gastronomía japonesa. Sumérgete en la belleza de los campos verdes y descubre los secretos detrás de la producción de wasabi.
El día estará lleno de experiencias únicas mientras continuamos hacia las aguas termales de Kusatsu, donde podrá relajarse y rejuvenecer en sus aguas termales.
Despídete de la tranquilidad de Kusatsu mientras te embarcas en el último tramo de tu viaje. Prepárate para un día lleno de emoción. Llegada al Circuito de Motegi, un paraíso para los amantes de los deportes de motor. Si eres fanático de las carreras de dos o cuatro ruedas, el circuito tiene algo para todos. Incluyendo el famoso Museo Honda Collection Hall, donde se pueden ver todos los vehículos que Honda ha construido, en condiciones de funcionamiento.
Después de Motegi, regresaremos a Tokio, donde devolveremos las motos y culminaremos nuestro increíble viaje con una cena de despedida. Será el momento perfecto para reflexionar sobre aventuras compartidas, intercambiar historias y celebrar la finalización de nuestro inolvidable recorrido en motocicleta por Japón en una fabulosa cena de despedida.
¡Prepárate para cerrar el viaje con momentos especiales, recuerdos inolvidables y buenos regalos!
Esperamos que hayas disfrutado al máximo de este viaje único y que te lleves recuerdos que perdurarán para siempre. ¡Hasta la próxima aventura con Emilio Scotto World Tours y buen viaje a casa!